Pensamiento y lenguaje

Nuestro pensamiento depende de nuestro lenguaje. Al pensar, "hablamos" con nosotros mismos. Esto significa que nuestra lengua determina nuestra visión de las cosas. ¿Pero podemos pensar de igual manera a pesar de tener diferentes idiomas? ¿O pensamos distinto porque también hablamos lenguas distintas? Cada pueblo posee su propio vocabulario. En algunas lenguas faltan ciertas palabras. Hay poblaciones que no distinguen entre verde y azul. Los hablantes emplean para ambos colores la misma palabra. ¡Y tienen así un peor conocimiento de los colores que los hablantes de otras culturas! No pueden identificar correctamente los tonos ni los colores secundarios. Tienen problemas para describir los colores. Otras lenguas poseen pocas palabras para los números.

Sus hablantes cuentan mucho peor. También hay lenguas que no conocen las nociones de izquierda y derecha. Ls personas hablan de norte y sur, este y oeste. Tales hablantes pueden orientarse geográficamente muy bien. Pero los conceptos de derecha e izquierda no los comprenden. Por supuesto, no solo nuestra lengua influye en nuestro pensamiento. También el medio en el que nos desenvolvemos y nuestra vida cotidiana condicionan nuestros pensamientos. Así pues: ¿qué papel juega el lenguaje? ¿Establece los límites de nuestro pensamiento? ¿O es que tenemos palabras solamente por el hecho de que, en primer lugar, pensamos? ¿Cuál es la causa y cuál efecto? Todas estas preguntas están todavía sin esclarecer. De ellas se ocupan los investigadores del cerebro y los lingüistas. Pero la cuestión nos concierne a todos… ¡¿Eres lo que hablas?!