Los gestos nos ayudan a aprender vocabulario.

Cuando aprendemos vocabulario nuestro cerebro tiene mucho trabajo. Es necesario que retenga cada palabra. Ahora bien, puedes ayudar a tu cerebro en su aprendizaje. Una de forma de hacerlo es mediante gestos. Los gestos le sirven de apoyo a la memoria. Las palabras se pueden recordar mejor cuando se aprender con gestos. Esto lo ha demostrado claramente una investigación. Los investigadores hicieron que los sujetos de la prueba aprendieran vocabulario. Palabras que en realidad no existían. Pertenecían a una lengua artificial. Algunas palabras las aprendieron los individuos acompañadas por gestos. Esto es, las personas no se limitaban a oír o leer las palabras. Mediante gesticulaciones y ademanes representaban además el significado de las palabras.

Mientras aprendían, se midió la actividad de sus cerebros. Así fue como los científicos hicieron un descubrimiento interesante. Cuando las palabras se aprendían con gestos había más regiones cerebrales que estaban activas. Además de en la región del habla, se reflejaba actividad en áreas cerebrales sensomotoras. Esta actividad adicional influye en nuestra memoria. Al aprender con gestos se forman redes complejas. Estas redes retienen las nuevas palabras en diferentes lugares del cerebro. De esta forma el vocabulario se procesa y asimila más eficazmente. Cuando queremos usar esas palabras el cerebro las encuentra con rapidez. También son almacenadas mejor. Pero resulta fundamental que los gestos estén relacionados con las palabras. Cuando palabra y gesto no conciertan nuestro cerebro se da cuenta. Estos nuevos descubrimientos podrían conducir a nuevos métodos de enseñanza. Las personas que saben poco de idiomas suelen aprender muy lentamente. Tal vez les sería más sencillo el aprendizaje si imitasen las palabras con su cuerpo…